Buenos días, y bienvenidos a la última semana de nostro podcast Open Book, o libro abierto. Mi nombre es Johanna Herrera, y seré hoy vuestra compañía en este viaje por la literatura del siglo diecisiete. Como hemos hecho hasta ahora, trataremos el tema de la mujer. Su representación y relevancia. Esta vez lo haremos en el contexto de famosísima obra de lope de vega Fuente ovejuna.
Si es la primera vez que nos escuchas, déjame explicarte un poco el esquema que seguiresmos. En primer lugar, un breve resumen, para recordar bien de qué trata la obra; despupes un análisis y por último una breve entrevista. De todas formas te recomendamos que escuches nuestras anteriores entregas. Y sin más dilción, empecemos.
¿Qué es fuente ovejuna? Fuente ovejuna es la historia de una revolución, así de claro. Tenemos varios personajes, Laurencia, el Comendador, Frondoso, Mengo, Pascuala, el rey Fernando, Rodrigo Tellez y Jacinta, entre otros. Todos ellos representando un panorama de opresión y libertad. El comendador es un hombre vil que veja a sus vasallos de las peores formas. Fuera de su aldea es considerado como un héroe, un estratega laureado, pero dentro de las fronteras de su pueblo, es la mismísima imagen del demonio. Él y sus soldados han cometido numerosas violaciones y es conocimiento popular los alances de sus crímenes. En este contexto es en el que se desarrollan los últimos días antes del alzamiento del pueblo. Fernán vuelve de la guerra y nada más llegar comienza con sus intentos de ultrajar a las mujeres del pueblo. Su atención se posa sobre Laurencia, la hija del alcalde. Los soldados por su parte se fijan en Jacinta, a la cual terminan violando en grupo, mientras que azotan con correar al único hombre que la intentó defender. A laurencia también la defienden en su primer intento de violación. Frondoso, el joven que la cortejaba, alza armas contra el Comendador cuando éste se hallaba ya encima de la joven. Acto que le condenaría ante Fernán.
Pasan los días y los guerreros vuelven a las filas. Con ellos se van las preocupaciones y Fuente ovejuna vuelve a respirar tranquilo. Hay una boda, la de Laurencia con frondoso. Pero justo cuando festejan el nuevo matrimonio aparece de la nada aquel demonio que atemoriza a la aldea. Ferrán de Guzmán interrumpe la ceremonia y con una simple orden apresa a Frondoso y Encadena a Laurencia. Lo que ella más temía pasa sin que nadie sea capaz de evitarlo.
Los hombres se reúnen y hablan, pero sobretodo callan, como llevan haciéndolo años. De pronto, Las dudas de ellos se encuentran con una realidad imposible de esquivar. Aparece laurencia, con los vestidos rasgados. Se ha escapado y en un monologo de cuatro minutos declara que no existen hombres en aquel lugar. La venganza que les niegan sus padres y esposos las tomarán las mujeres y con ello recuperarán la honra que les robaron. Y así lo hacen. El pueblo entero se mueve y guiados por ellas matan a los laureados soldados. El Comendador grita pero nadie le socorre. La revolución no deja prisioneros y ante la pregunta del juez de quién ha sido el asesino, la masa grita ¡Fuente Ovejuna!

Análisis de la mujer
Después de comprender qué historia es la que nos cuenta Lope de vega en su obra, pasemos a un análisis más detallado de la misma. Es importante recalcar, que aunque existen personajes que pueden llegar a tener más importancia que otros, ésta es una obra que habla de una comunidad. Con lo que quiero decir, que no se produce un el desarrollo psicológico en ellos como pudiésemos ver en otras obras de la época como por ejemplo, la vida es sueño. Aquí el individuo se ve reflejado en el conjunto. De ahí que para hablar deba hacer una separación de sexos. En el grupo de los hombres, podemos llegar a ver más heterogeneidad en los integrantes, ya que tenemos a figuras tán opuestas como el comendador y Frondoso. Mendo y el padre de Laurencia se asemejan mucho, pero con las diferencias de la edad.
El comendador nos queda claro que es un hombre despiadado. Es violento en su trato y goza de todos los privilegios que la época le otorga. Mata, viola y castiga. Como general, es el que dirige a los soldados y permite que se desboquen. No tiene piedad pero a los ojos del estado, tampoco le falta honra.

Frondoso por el contrario es un joven de alta estima aunque no tan alta curnia. Él como todo joven corteja a las muchahcas del pueblo, pero no da un paso más allá de lo que estipula la tradición. El respeto a las convenciones le otorga por extensión un cierto respeto por la mujer. Como buen personaje del siglo de oro, al igual que Mengo, no es cobarde en el uso de las armas para hallar la justicia, pero a diferencia de Ferrán, no las llegan a usar, es decir, son héroes con las manos limpias de sangre, al menos hasta el final de la obra.
En el caso de las mujeres, el panorama es bien distinto. Ellas aparecen como un grupo mucho más homogéneo. Tanto, que bien podríamos intercambiar algunas frases entre ellas que no cambiaríamos ni la obra, ni la psicología de ninguna de ellas. La única figura que resalta es la de Laurencia. Pero lo hace en tanto a que el foco de deseo de los dos hombres más importantes de esta historia. Jacinta, que en la obra es brutalmente violada en grupo, no tiene un monologo, ni más frases que las demás. Su voz no interesa, así como la de las muchas otras mujeres que sufrieron su misma suerte en el pueblo en los años anteriores. Su historia no la cuenta ella, sino que se nos muestra como el cotilleo del pueblo. Apenas se le da la importancia que merece.
Esta diferencia entre los sexos, también la vemos en los diálogos que existen. Mientras que los hombres hablan de guerra, de política, amor y filosofía moral, con los más altas aptitudes retóricas. A las mujeres se las escucha hablar solo de amor y miedo. Pero es curioso cuanto menos, que el autor decide otorgarle a Laurencia el monólogo mayor. Es ella la que, de un momento a otro desarrolla una fuerza gigantesca, conocimiento elevado en mitos y estrategias.
Nadie de momento, ha hablado como ella lo ha hecho.

Podría alegar que esta decisión, la de otorgarle a ella el discurso, se debe, más que a un sentimiento de empatía por la mujer de la época, a una representación de España. Pero también vemos cómo en determinados momentos, Lope de Vega pone en voz de ellas una crítica real y muy válida hacia el trato que dan los hombres
“Necia a la mujer honesta; mal hecha a la hermosa y casta; y a la honrada…” Sin duda este discurso sobre la de doble moral ya lo hemos escuchado antes en voz de sor Juana Inés de la cruz. Ejemplos como este hay dos o tres más. Pero también encontramos, en voz de ellas, la condena a otras mujeres. ”Éssas, señor, ya tenían, / de haber andado con otros, / el camino de agradaros, / porque también muchos moços / merecieron sus favores” Ia víctima, deja de serlo si encontramos una actitud de promiscuidad anterior.
En el monólogo de laurencia, tenemos muy presente la temática de la obra. El honor. En varias ocasiones, se nos detalla qué mandan las tradiciones y cómo debe afrontarse un acto como el que ellas han sufrido: “Aún no era yo de Frondoso, para que digas que tome, como marido, venganza; que aquí por tu cuenta corre; que en tanto que de las bodas no haya llegado la noche, del padre, y no del marido, la obligación presupone” ” Liebres cobardes nacistes; bárbaros sois, no españoles. Gallinas, ¡vuestras mujeres sufrís que otros hombres gocen! Poneos ruecas en la cinta. ¿Para qué os ceñís estoques? ¡Vive Dios, que he de trazar que solas mujeres cobren la honra de estos tiranos, la sangre de estos traidores, y que os han de tirar piedras, hilanderas, maricones, amujerados, cobardes, y que mañana os adornen nuestras tocas y basquiñas, solimanes y colores!”
Tenemos en el siglo anterior, una hisotria muy parecida a la que aquí presentamos. El rapto de Lucrecia, de Shakespeare. En ella la violación tiene paralelismos muy claros. Como lo son la pureza de la víctima por encima del resto; la figura del agresor como un señor de cuna de privilegio; el esposo valiente y honrado. Pero el desenlace es distinto. En la obra de Shakespeare, Lucrecia se suicida, bajo el pensamiento de que jamás volverá a estar limpia. Y es su esposo el que reclamará venganza. Pero en Fuente ovejuna, no son los hombres quienes dirigen la lucha, sino que son ellas las que recuperan la honra perdida. “Amazonas” las llama Laurencia. “A Frondoso quiere ya, sin sentencia, sin pregones, colgar el comendador del almena de una torre; 90 de todos hará lo mismo; y yo me huelgo, medio-hombres, por que quede sin mujeres esta villa honrada, y torne aquel siglo de amazonas, eterno espanto del orbe.” La mujer es tal siempre y cuando su actitud sea pasiva. En el momento en el que se revela es u hombre o mito.
Es posible que en esta obra, veamos una crítica al estado de privilegio, pero no solo al que se destaca en el tratamiento noble-villano. En los últimos años, se ha hecho una lectura mucho más feminista de la pieza, salvando las distancias, claro está. La política y contexto actual, define lo que consumimos culturalmente, y la visión que tenemos a la hora de enfrentarnos a la obra. Sobre esto y algo más, hemos hablado con varias personas. En primer lugar, pondremos el testimonio de Ana Fer, nativa de Fuente Ovjuna y durante varios años , actriz en el coro de mujeres que cada año se representa la obra en la propia ciudad.
Hablamos también con Ana Tenías, esta vez ella nos dará la visión de una estudiante de periodismo en la universidad Carlos III de Madrid
Podríasmos hacer un sinfín de paralelismos con la actualidad. El movimiento feminista que en este momento tanta fuerza ha tomado. La continua lucha contra las agresiones y el miedo. Un machismo venenoso que corre por las venas del estado. Pero lo más importante de todo, es que hay una diferencia clave en todo esto, y es que ahora, las que luchan no son mitos o extensiones de los hombres, sino que son las mujeres. Sin más ni menos.








